Sandra Porcile, directora y fundadora de Protteina Foods y parte de la mesa directiva de Ripley.

“Hoy, más que nunca, entendemos que es prioridad comer sano para tener salud”

La directora de Protteina Foods cuenta cómo ha sido su proceso por los senderos del veganismo y la alimentación basada en plantas. Hace muchos años que dejó de comer carnes rojas. Es un camino de ida, dice, que la llevó a crear una compañía para compartir su filosofía a la hora de comer. Desde hace varios años tiene la licencia para comercializar, en Chile y otros países de la región, marcas como Beyond Meat, cuyos inversionistas incluyen a Bill Gates y Leonardo DiCaprio.

Dos factores la llevaron a tomar la decisión de no comer nunca más buena parte de la proteína animal a la que estaba acostumbrada. Sandra Porcile, directora y fundadora de Protteina Foods y parte de la mesa directiva de Ripley, tuvo que lidiar hace 15 años con un marido asqueado y en shock tras pasar algunos días en un matadero por cuestiones de trabajo. En medio de ese episodio, y gracias a sus constantes viajes personales y profesionales, también notó que las proteínas vegetales y la alimentación basada en plantas iban ganando un lugar importante, poco a poco, en el mercado estadounidense, a medida que avanzaban los estudios científicos que alertaban sobre los riesgos del consumo de proteína animal, tanto para el ambiente como para la salud.

“Influyeron mucho esas dos cosas. Mi marido estaba haciendo un documental y cuando tuvo que grabar en ese matadero juró que no volvería a comer carnes rojas y eso obviamente me marcó a mí también. Yo trabajaba para Nike y mi rol requería muchas reuniones fuera de Chile, gracias a lo cual me di cuenta de lo que pasaba en otros países, de cómo estaba cambiando la industria alimentaria. Tuve la oportunidad de conocer marcas que hoy son un boom, pero que entonces apenas estaban debutando en Estados Unidos”, cuenta Porcile.

Al ver todo eso pensó que tenía una oportunidad y en 2012 empezó a trabajar en la idea de formular hamburguesas a base de quínoa e, incluso, presentó el proyecto a Corfo y tuvo respaldo. “Hicimos una fábrica piloto, la echamos a andar, pero coincidió con la época en que me fui a Cencosud y la idea de las hamburguesas quedó en pausa”, recuerda.

Cuando la retomó, quiso darle la vuelta. “Quería hacer algo en esta industria pero no partir de cero. Así que pensé que si ya había tantas opciones en el mercado y poca disponibilidad en Chile, qué mejor que traerlas”, cuenta la ejecutiva sobre los primeros pasos de la compañía que hoy dirige y que comercializa, en supermercados y a través de su propio e-commerce, las principales marcas extranjeras que simulan carnes en olor, textura y sabor, pero que son elaborados 100% en base a plantas.

Había muchas opciones en el mercado. Pero Porcile sólo quería vender comida rica y que, al mismo tiempo, funcionara como alternativa. “A mí me gusta comer rico y sé que a todas las personas también. Entonces quería aportar con esa opción, para ofrecer productos veganos y deliciosos a la vez”, dice.

Cree que la carne de Beyond Meat o el pollo de Gardein nada tienen que envidiar a las opciones tradicionales. De hecho, están siempre en su refrigerador y son protagonistas de muchos de los platos que prepara en ocasiones especiales.

“En mi familia no hay ningún vegano. Sólo mi esposo y yo, que aunque no soy vegana aún, estoy en ese camino. Pero cuando nos juntamos con todos y yo cocino, esto es lo que hago y les encanta. Para Navidad preparé un pollo thai con arroz, verduras, miel, salsa de ostras y de soya. Es un plato que me encanta. Pero el pollo era vegano y nadie se dio cuenta”, dice entre risas.

Más allá de los sabores, las texturas y de comer “más verde”, Porcile está convencida del camino tomado, como consumidora y también como emprendedora.

“De alguna manera, la pandemia reafirmó todo esto. Y creo que hoy, más que nunca, entendemos que comer sano debe ser prioridad para poder tener salud. Hoy se habla mucho de la zoonosis, y comprobamos una vez más que los virus están en los animales”, dice. Esa es apenas una de las razones por las que cree que es necesario cambiar la alimentación y buscar alternativas.

“Quería hacer algo en esta industria pero no partir de cero (…) si ya había tantas opciones en el mercado y poca disponibilidad en Chile, qué mejor que traerlas (…) Quería ofrecer productos veganos y deliciosos a la vez”

El plato de su vida

Durante su infancia y por muchos años vivió con su familia fuera de Chile. Primero en España y después en Estados Unidos. Así que cuando se trata de sabores entrañables, esa época es la que viene a su memoria, por dos razones: ahí tuvo el primer acercamiento con la identidad culinaria heredada de sus abuelos italianos y también con los sabores de su tierra. El risotto es su primer plato favorito y el segundo, las empanadas de pino y queso que su mamá preparaba con frecuencia.

“Estando tan lejos, creo que esa era una forma de conectarnos a nuestras raíces, quizás de no sentirnos tan fuera de casa. Por eso eran platos tan recurrentes en nuestra mesa”, sostiene.

 

“En mi familia no hay ningún vegano. Sólo mi esposo y yo, que aunque no soy vegana aún, estoy en ese camino”

Con quién compartiría

Su hermano murió hace muchos años, en un accidente, siendo muy joven. Porcile confiesa que todos los días lo extraña y que es un vacío que no logrará llenar nunca: “Era mi mejor amigo”, dice.
Así que no duda en mencionarlo cuando se le pregunta con quién quisiera compartir sus platos favoritos de la infancia.

“Las comidas familiares siempre las repetiría, con todos, porque vengo de una familia donde la mesa es muy importante. Nos gusta comer harto, mezclar sabores y tener muchos platos y aperitivos cuando nos juntamos. Pero si pudiera jugar con el tiempo, no dudaría ni un minuto en sentarme a una mesa con mi hermano, una vez más”, dice.

 

“Las comidas familiares siempre las repetiría, con todos, porque vengo de una familia donde la mesa es muy importante. Nos gusta comer harto, mezclar sabores y tener muchos platos y aperitivos cuando nos juntamos”

Sabores del mundo

Quedó prendada de la gastronomía española y eso se lo debe a todos los años que vivió allá. La paella valenciana -vegana, eso sí- es un clásico en su casa y cuando la prepara, los protagonistas son los chorizos de la marca Beyond Meat y los pedacitos de pollo de Gardein.

La gastronomía de Grecia también tiene un lugar especial en su menú personal. De hecho, la típica ensalada griega con queso feta y aceitunas moradas le gusta tanto que la prepara con frecuencia, sobre todo durante el verano.

Qué sí y qué no

Sandra Porcile no es vegana pero cree que en algún momento lo será. Lo primero que cambió en su dieta, hace muchos años, fue el consumo de carnes rojas. Después dejó el pollo, y así ha ido eliminando varios productos, sustituyéndolos por proteínas basadas en plantas. “Con las maravillas que ha hecho la tecnología, hasta ahora no me hacen falta. Además, no es algo que quiera volver a comer porque se ha comprobado que no aporta salud”, dice.

En este tema, el matiz viene del mar. Todavía no ha dejado definitivamente el pescado ni los mariscos, aunque hace cuatro meses no los come, pero por lo general “es algo que va y viene”. Eso la hace definirse como “flexible” en el sendero del veganismo, aunque no menos preocupada de las advertencias ante la alta presencia de antibióticos y metales en frutos del mar.

“Si pudiera jugar con el tiempo, no dudaría ni un minuto en sentarme a una mesa con mi hermano, una vez más”.

En la cocina

Desde que tiene memoria, la mesa y la sobremesa son columnas vertebrales en su familia. Su papá fue quien enseñó a cocinar a su mamá y entre los dos, traspasaron ese amor por la cocina a los hijos. Ella, con los años, lo mezcló con la experimentación y por eso hoy trabaja en esta industria.

En enero del año pasado, poco antes de que llegaran los confinamientos, su papá le regaló un Thermomix, el máximo exponente de los robots de cocina. “Fue para mi cumpleaños y fue el mejor regalo, porque calzó perfecto con todo el tiempo que tendríamos después para cocinar en casa”, dice. Y lo aprovechó al máximo, para hacer desde risotto o quiches veganos, hasta cupcakes y cinnamon rolls.

Por Airam Fernández

Contacto Varietal: Daniela Tapia | daniela@varietal.cl

inEditora Jefa Diario Financiero: Paula Vargas
inEditora Desarrollo Proyectos: Carmen Mieres
inSubeditora desarrollo de proyectos: Claudia Marín
inPeriodista: Constanza Garín Lobos
inPeriodista: Airam Fernández
InFotógrafa: Verónica Ortiz
InGerente Comercial: José Ignacio de la Cuadra
inDirector Creativo Comercial STUDIODF Orlando Silva Castañeda
inProduct Manager Digital: Sven Leskovsek
inJefa Desarrollo Digital: Sara Abarca
inEjecutivo Comercial: Francisco Kuhn
Programador: William Rodríguez
InDiseñador digital: Octavio Carvajal
inSocial Media Manager: Luisa Mendoza Pérez

Pin It on Pinterest

Share This